Mala circulación; 6 señales que te indican que sufres de este problema; la 4 muchos lo confunden con un simple problema digestivo
Muchas veces nos sentimos cansados, sin ganas de hacer nada o nuestros pies se comienzan a hinchar y pensamos que quizá esto se debe al ...
Muchas veces nos sentimos cansados, sin ganas de hacer nada o nuestros pies se comienzan a hinchar y pensamos que quizá esto se debe al exceso de trabajo, estrés o muchos factores pero nunca nos ponemos a pensar que quizá podemos estar teniendo algún problema con nuestros sistemas u órgano de nuestro cuerpo.
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En esta ocasión nos enfocaremos al problema de la mala circulación de la sangre y los diversos síntomas que suelen aparecer en nuestro cuerpo y que muchas veces no le tomamos mucha importancia o los confundimos con simples malestares derivados del cansancio del día a día.
Manchas en la piel, síntoma de una mala circulación sanguínea
Los médicos nos hablan de los síntomas visibles y los síntomas silenciosos o casi imperceptibles. Las manchas, los cambios de color en la piel o incluso una epidermis más seca son reflejo de que nuestra sangre no fluye de forma adecuada.
Uno de los primeros síntomas asociados a la mala circulación son las manchas rojas o moradas que aparecen en los pies o en la parte baja de las piernas.
Primero son pequeñas irregularidades de tono violáceo que, poco a poco, pueden transformarse en úlceras.
2. Hinchazón en los pies
Pensemos que, cuando hay un déficit en la circulación sanguínea, nuestras extremidades son las últimas en recibir ese aporte de sangre rica en oxígeno y nutrientes.
Al no llegar la sangre en la misma cantidad, nuestro organismo intenta reducir esta descompensación mediante la acumulación de líquidos. Esta recibe el nombre de edema.
Esta falta de sangre enriquecida provoca, a su vez, cianosis. Veremos que nuestros pies, además de adquirir un tono amoratado, se hinchan de forma regular.
A su vez, los dedos tendrán un aspecto ligeramente magullado, como nos hubiésemos dado un golpe.
3. Pérdida de cabello y uñas débiles
La pérdida del cabello y las uñas débiles pueden ser síntoma de una mala alimentación o incluso del estrés.
Asimismo, y este dato es algo que muchos pasamos por alto, también puede significar otra cosa: que no estamos recibiendo la cantidad adecuada de nutrientes que nos proporciona la circulación sanguínea.
La mala circulación trae como resultado un cabello seco y débil que, a su vez, empieza a caerse por áreas.
Podemos notar incluso cierto “quemazón” en las uñas. A veces, basta con tocar algo para ver cómo se rompen al instante.
4. Digestiones más lentas
Una digestión lenta, pesada, ahí donde aparecen los gases, la acidez e incluso el estreñimiento puede ser también un síntoma de la mala circulación sanguínea.
5. Un resfriado tras otro, infecciones y virus
Este dato sin duda es curioso y debemos tenerlo en cuenta: un sistema inmunitario más débil y con defensas más bajas se asocia a una circulación sanguínea inadecuada o de mala calidad.
Cuando el flujo sanguíneo es más lento nuestro organismo deja de detectar y de combatir patógenos con la eficacia de antaño.
También lo notaremos con esa facilidad a la hora de contraer enfermedades mucho más rápido que los demás.
Esto síntomas se vinculan a que nuestro cuerpo trabaja ya con unos anticuerpos algo más “lentos” y con una capacidad de respuesta ineficaz a la hora de protegernos.
6. Manos y pies fríos
Este síntoma es realmente común. Cuando nuestra sangre fluye a una velocidad adecuada nuestra temperatura corporal se mantiene en un estado óptimo.
Sin embargo, si la circulación es lenta, la temperatura interna se resiente y sufrimos variaciones.
Una vez más, la parte de nuestro cuerpo que más lo va a notar son, sin duda, las manos y los pies. Los tendremos más fríos.
NUNCA ESTÁ DE MÁS UNA REVISIÓN MEDICA, CUIDA TU SALUD!
